
‘Todas las noches de un día’ es una de las mejores obras que se pueden contemplar actualmente en la cartelera teatral madrileña (hasta el 1 de marzo en el Teatro Bellas Artes), donde el montaje cerrará su exitosa gira de dos años por toda España. Un maravilloso e inédito texto poético de Alberto Conejero que dirige Luis Luque con dos actores fascinantes como Carmelo Gómez y Ana Torrent, quienes cautivan al espectador con una relación única en un entorno sugerente.

La función cuenta la historia de la relación entre Samuel y Silvia. Un jardinero que entra a trabajar y a vivir en la casa de una mujer cuyo tío ha fallecido. La obra se desarrolla en el jardín de la casa de Silvia, donde Samuel hace su trabajo y cuida de una mujer que está rota. Como buen jardinero, cuida de las plantas que están mal y Silvia es una de ellas, aunque el personaje que borda Ana Torrent sabe más de la vida y de las plantas que el brillantemente caracterizado por Carmelo Gómez. Con el roce surge el amor de Samuel por Silvia, uno de esos amores que nunca llegan a funcionar porque amas a quien no te corresponde o a alguien que se marchó. Lo mismo que le sucede a ella.

‘Todas las noches de un día’ conecta el mundo del jardín con nuestra realidad, dos mundo aparentemente lejanos pero que tienen mucho que ver. El jardín condensa la esencia vital y en este hábitat escénico se va desarrollando la acción, el íntimo vínculo entre sus dos personajes durante el interrogatorio a Samuel por la desaparición de Silvia con múltiples protagonistas que no se ven. La oscuridad, los silencios, la esperanza, las promesas, el futuro y –sobre todo- el amor constituyen los ejes temáticos de una obra sensacional, de esas que perdurarán en la memoria. Un guión brutal, una escenografía perfecta y dos actores mayúsculos sintiendo la vida, creando arte. Lástima que, como sucede tan a menudo, las continuas toses en las butacas perturben una cita mística, un encuentro majestuoso con el teatro más genuino.